Dado que a algunos pocos, hay coches que nos parecen objetos dignos de ser contemplados largo y tendido, siempre resulta frustrante el poco tiempo que en una vida moderna y ajetreada se dispone para tal fin.
De hecho los coches se pasan la mayor parte de su vida útil parados, encerrados en un frío y oscuro garaje, sin que sus dueños puedan disfrutar de ellos todo lo que quisieran.
No obstante, no es la primera vez que algún entusiasta idea una forma de convivir, literalmente, con sus vehículos. En este caso el orgulloso dueño vive en Taiwan, y ha convertido la planta baja de su casa en su museo particular.
De hecho los coches se pasan la mayor parte de su vida útil parados, encerrados en un frío y oscuro garaje, sin que sus dueños puedan disfrutar de ellos todo lo que quisieran.
No obstante, no es la primera vez que algún entusiasta idea una forma de convivir, literalmente, con sus vehículos. En este caso el orgulloso dueño vive en Taiwan, y ha convertido la planta baja de su casa en su museo particular.

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